Hombres lobo
25 Dic 08
Parece ser que la leyenda de los hombres lobo tiene alguna base médica. La enfermedad de Gunther, o porfiria eritropoyética congénita, es una enfermedad genética que impide a la médula ósea fabricar bien la Hemoglobina, la principal proteína de los glóbulos rojos.
Eso hace que sufran varios síntomas. En primer lugar, el hecho de que no puedan fabricar bien la hemoglobina hace que los pasos intermedios del proceso de fabricación se acumulen en el cuerpo, causando cicatrices bastante mutilantes.
Además, como todas las porfirias que afectan a la piel, su picor y dolor empeora con la luz, por lo que tienden a salir sólo por la noche.
Su problema en la fabricación de hemoglobina hace que tengan anemias intensísimas, y hay quien dice que esto les haría buscar sangre (de gallinas, por ejemplo) como alimento. Esto es más una suposición que un hecho probado.
Y es que lo que se dice hechos probados hay más bien pocos, ya que sólo se han descrito unos 170 casos desde que Hans Gunther la descubriera hace ya más de un siglo.
Por dar un par de datos más, diré que la enfermedad también suele acompañarse de eritrodoncia (dientes teñidos de rojo, por el depósito de los productos de los que hablábamos antes) y hematuria (orinan sangre, los padres suelen alertar al ver el pañal teñido de rojo). El tratamiento es complicado y suelen acabar necesitando trasplantes de médula ósea.
Eso sí, de luna llena nada de nada.


